Monovocálicas (2)

monovocálicas

Otro texto monovocálico, en este caso escrito con la «a». O lo que es lo mismo, un lipograma en el que se excluyen las otras cuatro vocales. Se trata del famoso texto monovocálico de Rubén Darío, Amar hasta fracasar.

Amar hasta fracasar (Trazada para la A)


La Habana aclamaba a Ana la dama más agarbada, más afamada
Amaba a Ana Blas, galán asaz cabal, tal amaba Chactas a Atala.
Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; mas nada alcanzaban. Casar trataban, mas hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan.
La plaza llamada armas, daba casa a la dama; Blas la hablaba cada mañana; mas la mamá, llamada Marta albar, nada alcanzaba. La tal mamá trataba jamás casar a Ana hasta hallar gran galán, casa alta, ancha arca para apañar larga plata, para agarrar adahalas. ¡Bravas agallas! ¿Mas bastaba tal cábala? Nada, ¡ca! ¡nada basta para atajar la llama aflamada!
Ana alzaba la cama al aclarar; Blas la hallaba ya parada a la bajada. Las gradas callaban las alharacas adaptadas a almas tan abrazadas. allá, halagadas faz a faz, pactaban hasta la parca amar Blas a Ana, Ana a Blas. ¡Ah! ¡ráfagas claras bajadas a las almas arrastradas a amar! gratas pasan para apalambrarlas mas, para clavar la azagaya al alma. ¡Ya nada habrá capaz arrancarla!
Pasaban las añadas. acabada la marcada para dar Blas a Ana las sagradas arras, trataban hablar a Marta, hablar al abad, abastar saya, manta, sábanas, cama, alhajar casa ¡ca! ¡nada faltaba para andar al altar!
Mas la mañana marcada, trata Marta ¡mala andanza! pasar a Santa Clara al alba, para clamar a la Santa adaptada al galán para Ana. agarrada bajaba ya las gradas; mas ¡caramba! halla a Ana abrazada a Blas, cara a cara. ¡Ah! la a nada basta para trazar la zambra armada. Marta araña a Ana, tal arañan las gatas a las ratas; Blas la ampara; para parar las brazadas a Marta, agárrala la saya. Marta lanza las palabras más malas a más alta garganta. al azar pasan atalayas, alarmadas a tal algazara, atalantadas a las palabras: –¡Acá! ¡Acá! ¡Atrapad al canalla mata-damas! ¡Amarrad al rapaz!
Van a la casa: Blas arranca tablas a las gradas para lanzar a la armada; mas nada hará para tantas armas blancas. Clama, apalabra, aclara ¡vanas palabras! Nada alcanza. amarran a Blas. Marta manda a Ana para Santa Clara; Blas va a la cabaña. ¡Ah! ¡Mañana fatal!
¡Bárbara Marta! Avara basaja, al atrancar a Ana tras las barbacanas sagradas (algar fatal para damas blandas). ¿Trataba alcanzar paz a Ana? ¡Ca! ¡Asparla, alafargarla, matarla! Tal trataba la malvada Marta. Ana, cada alba, amaba más a Blas; cada alba más aflatada, aflacaba más. Blas, a la banda allá la mar tras Casa Blanca, asayaba, a la par gran mal; a la par balaba, allanar las barras para atacar la alfana, sacar la amada, hablarla, abrazarla…
Ha ya largas mañanas trama Blas la alcaldada: para tal, habla. Al rayar la alba, al atalaya, da plata, saltan las barras, avanza a la playa. La lancha, ya aparada, pasa al galán a la Habana. ¡Ya la has amanada gran Blas; ya vas a agarrar la aldaba para llamar a Ana! ¡Ah! ¡Avanza, galán, avanza! Clama alas al alcatraz, patas al alazán, ¡avanza, galán, avanza!
Mas para nada alcanzará la llamada: atafagarán, mas la tapada, taparánla más: Aplaza la hazaña.
Blas la aplaza; para apartar malandanza, trata hablar a Ana para Ana nada más. Para tal alcanzar, canta a garganta baja:

La barca lanzada
allá al ancha mar
arrastra a La Habana
canalla rapaz.

Al tal, mata-damas
llamaban asaz,
más jamás las mata,
las ha para amar…

Fallan las amarras
hará tal galán
ca, brava alabarda
llaman a la mar.

Las alas, la aljaba,
la azagaya… ¡Bah!
nada, nada basta
a tal batallar.

Ah, marcha, alma Atala
a dar grata paz,
a dar grata andanza
a Chactas acá.

Acabada la cantata, Blas anda para acá, para allá, para nada alarmar al adra. Ana agradada a las palabras cantadas salta la cama. La dama la da al galán. Afanada llama a ña Blasa, aya parda. Ña Blasa, zampada a la larga, nada alcanza la tal llamada; para alzarla, Ana la jala las pasas. La aya habla, Ana la acalla; habla más; la da alhajas para ablandarla. Blasa las agarra. Blanda ya, para acabar la parda da franca bajada a Ana para la sala magna. Ya allá, Ana zafa aldaba tras aldaba hasta dar a la plaza. Allá anda Blas. ¡Para, para Blas!
Atrás va Ana. ¡Ya llama! ¡Avanza, galán, avanza! Clamas alas al alcatraz, patas al alazán. ¡Avanza, galán, avanza!

— ¡Amada Ana!
— ¡Blas!…
— ¡Ya jamás apartarán a Blas para Ana!
— ¡Ah! ¡Jamás!
— ¡Alma amada!
— ¡Abraza a Ana hasta matarla!
— ¡¡Abraza a Blas hasta lanzar la alma!!…

A la mañana tras la pasada, alzaba ancla para Málaga la fragata Atlas. La cámara daba lar para Blas, para Ana…
Faltaba ya nada para anclar; mas la mar brava, lanza a la playa la fragata: la vara.
La mar trabaja las bandas: mas brava, arranca tablas al tajamar; nada basta a salvar la fragata. ¡Ah, tantas almas lanzadas al mar, ya agarradas a tablas claman, ya nadan para ganar la playa! Blas nada para acá, para allá, para hallar a Ana, para salvarla. ¡Ah, tantas brazadas, tan gran afán para nada, hállala, mas la halla ya matada! ¡¡¡Matada!!!… Al palpar tan gran mal nada bala ya, nada trata alcanzar. Abraza a la amada:

— ¡Amar hasta fracasar! – clama…

Ambas almas abrazadas bajan a la nada. La mar traga a Ana, traga a Blas, traga más… ¡Ca! ya Ana hablaba a Blas para pañal, para fajas, para zarandajas. ¡Mamá, ya acababa Ana. Papá, ya acababa Blas!
Nada hablaba la Habana para sacar a plaza a Marta, tras las pasadas; mas la palma canta hartas hazañas para cardarla la lana.

1 comentario

  1. necesito una frase o esas cosas para el dias de las madres y tiene que ser dirijida a marta

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