Virgulilla

ÑEn nuestra escritura —y en la de otros idiomas— contamos con una serie de “palitos” o “trazos” o “rasguillos” que añadimos a las letras y que no son más que signos ortográficos que nos ayudan a distinguir entre sonidos o entre letras.

Entre ellos se cuentan los puntos de las letras i y j, la diéresis de la ü, la tilde o acento ortográfico y la virgulilla de la ñ. También están el apóstrofe y la cedilla de la ç, que si bien los usó el castellano antiguo, hoy tan solo los podemos hallar en otros idiomas como el catalán o el francés, por poner ejemplos.

Virgulilla proviene del término latín vírgula, ‘vara pequeña’ y alude a cualquier signo ortográfico en forma de coma, rasguillo o trazo, siempre que sea una rayita corta y delgada. Englobaría pues a la tilde, al “sombrerito de la ñ”, al apóstrofe y a la cedilla; pero como sea que el primer signo tiene un nombre específico y los dos últimos están en desuso, queda que virgulilla —aparte de nombre genérico—- es el término que tenemos para referirnos al “palito”, “sombrerito” o “gusanito” —que de todo se oye— de la ñ.

Firulete —que proviene de flor— es un término más amplio que alude a las virgulillas y a los puntos, ya que tiene el significado de adorno superfluo al entender que con ellos adornamos la escritura.

En algunos países de Sudamérica el término firuletes esigna los adornos superfluos y de mal gusto.

Sólo hay constancia de una palabra que contenga los cuatro firuletes”sin repetición:

pedigüeñería

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