Tomar las de Villadiego

¿Sabías por qué TOMAR LAS DE VILLADIEGO significa ausentarse precipitadamente para eludir un riesgo o un compromiso?

Son muchas y contradictorias las explicaciones que se le dan a esta frase.

Hay quien supone que “las de Villadiego” alude a las alpargatas de Villadiego, pueblo de la provincia de Burgos. Otros creen que se refiere a las alforjas fabricadas en el mismo pueblo. Pero en lo que coinciden la mayoría de ellos es en que hace referencia a unas calzas, ya que tanto en El Quijote como en La Celestina se recoge el modismo con la misma interpretación que tiene hoy actualmente.

Donde primero aparece la expresión es en La Celestina, la célebre comedia del siglo XV. Allí le dice Sempronio a Pármeno en el acto 12: “Apercíbete a la primera voz que oyeres a tomar calzas de Villadiego”. Y contesta Pármeno: “Calzas traigo, y aún borceguíes de esos ligeros que tú dices para mejor huir que otro”.

Hay quien supone —al parecer con poco acierto— que un tal Villadiego huyó de algún trance peligroso dando lugar al refrán. O que en su origen era villariego que tiene el significado de ‘andariego, caminador’; con lo que la frase haría referencia a algún tipo de calza menos ajustada y más cómoda para andar de un sitio a otro. Pero unos y otros se contradicen.

La opinión de Cejador, a quien “no satisfacen los cuentos que se traen para declarar esta frase”, propone que Villadiego alude a Diego que, en el refranero español, es el prototipo de ladino y socarrón y que “las de Villadiego” es irse donde van y vienen los ladinos, esquivando el peligro y escapando como ellos.

Lo que parece unir a la mayoría es la referencia a las calzas y al pueblo de Villadiego, fundado por Diego Rodríguez Porcelos. Y más concretamente en el privilegio que el rey Fernando III el Santo concedió a los judíos de tal localidad, prohibiendo que los prendiesen y proporcionándoles un lugar seguro, a cambio de vestir una prenda distintiva —tal vez unas calzas— de su condición de “judío de señal”. Así la frase nacería de aquellos que sintiéndose amenazados huían de sus hogares y tomaban las de Villadiego en el sentido de adoptar las prendas y la protección del precepto real. O por aquellos que aún estando en tal población y no sintiéndose seguros, abandonaban la ropa distintiva y tomaban las de Villadiego por usar prendas normales.

Resumiendo, para ellos sería en su origen una frase que aludía a que alguien era judío y por ello debía huir y esconderse.

1 comentario

  1. Desde muy pequeño he oído decir que las huestes cristianas, al ser derrotados en la batalla de Alarcos, ( Ciudad Real)huyeron por el pago conocido Villadiego, de ahí la acepción de ” y tomaron las de Villadiego”.
    Alfonso VIII, escapó de milagro en dicha batalla teniendo que huir a lomos de su caballo. Desde luego la huida más fácil era por ese lugar. La parte posterior, era el camino que conducía Pozo seco de D. Gil( más tarde CIUDAD REAL), Al menos en Ciudad Real, en mi época joven se decía esto.

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