Falsos refranes

Es un juego corriente la alteración de un refrán cambiando su segundo hemistiquio o conclusión por otro texto y producir con ello un efecto cómico.

Puede ser un centón si utiliza la segunda parte de otro refrán, como en: “Quien a buen árbol se arrima, Dios le ayuda” obtenido de “Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija” y “A quien madruga, Dios le ayuda”. También sería centón la combinación contraria: “A quien madruga, buena sombra le cobija”.

Pero la mayoría buscan el efecto cómico con una frase independiente, como por ejemplo:

Cría cuervos y tendrás más.

Ojos que no ven, batacazo que te pegas.

Quien a buen árbol se arrima, llega un perro y se le orina.

Dime con quién andas y si está buena me la mandas.

Al pan pan y se abrió la puerta.

Quien madruga, duerme menos.

Año de nieves, esquía si puedes.

Mal de muchos: epidemia.

En boca cerrada no entra nada.

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