
Hay chistes y chistes. Estos son chistes de lenguaje: ambigüedades, equívocos, juegos de palabras… En definitiva, chistes malos… O no.
-Mamá, ¿puedo usar el coche?
-No, no puedes sin mi supervisión.
-¡Uy! ¡Perdón por no tener súperpoderes como tú!
Un amigo a otro:
-Ayer asistí a un curso de crítica constructiva.
-¿Y qué tal?
-Fue una puta mierda.
-Eres un egocéntrico.
-¿Yo? ¡Pues anda que yo!
Un amigo a otro:
-¿Te sabes el chiste del hombre entre dos vallas?
-No.
-Vaya, hombre, vaya.
La mujer al marido:
-Estoy embarazada. ¿Qué quieres que sea?
-Mio.
-Hola guapa, ¿estudias o trabajas?
-¿Lo cualo?
-Que de qué trabajas.
En el psicólogo:
-Y…¿desde cuando se cree perro?
-Desde cachorro.
Un preso a otro:
-¿Cómo has acabado aquí?
-Por la inexperiencia de la juventud.
-Pero si tienes más de 60 años.
-Ya, pero mi abogado sólo 25.
En el médico:
-Veo que hoy ya tose mejor.
-Es que he estado practicando toda la noche.
¿Vidajenear? ¿pero esa palabra existe?
Pues sí, y viene recogida en el DRAE. Se trata de un uso coloquial de fisgonear, ‘fisgar, husmear por costumbre’. O sea, entrometerse, interesarse y cotillear en la vida de los demás.
Por lo mismo, un vidajena es un fisgón, un cotilla y un chismoso.
¿Sabías por qué decimos PONER LA GUINDA AL PASTEL para expresar que se da un final espectacular a una obra?
También que se culmina un trabajo de una forma grandiosa.
Su origen se encuenta en la Antiguedad, cuando ya en la Grecia clásica se utilizaba con el mismo sentido, pues era costumbre en la repostería del siglo V a.C. rematar los pasteles con alguna golosina excepcional o riquísima, generalmente de fruta escarchada de color rojo, que sobresalía todavía más gracias al espolvoreado de harina.
Era una situación muy común la utilización de una guinda para ese menester.
Es frase similar a Coronar el pastel.
Los acertijos son una suerte de enigmas o adivinanzas en los que la formulación juega un papel muy importante. La falta de información en el enunciado o la presentación voluntariamente ambigua del mismo, nos predisponen al misterio.
A veces enmascaran una respuesta tan obvia que lleva un chiste incluido.
Veamos algunos ejemplos:
Cierta convención reunía a cien políticos. Cada político es o bien honrado o bien corrupto. Sabiendo que:
a) al menos uno de los políticos es honrado
b) dado cualquier par de políticos, al menos uno de los dos era corrupto
¿Cuántos políticos eran honrados y cuántos corruptos?
Un jinete va cabalgando sobre un caballo y acompañado por un perro. Si el perro no va sobre el caballo, ni bajo el caballo, ni delante del caballo, ni detrás del caballo, ni a un lado del caballo… ¿Dónde va el perro?
¿Por qué cuando pierdes algo siempre lo encuentras en el último lugar en el que buscas?
¿Dónde tendrías que vivir para que el Sol saliese por el Oeste?
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Los enigmas son un tipo especial de acertijos de difícil solución. Se escudan en el enunciado para plantearnos un problema.
Para resolverlos es recomendable apartarse de la linea de pensamiento lineal que nos lleva a un punto muerto o a un imposible, y buscar soluciones alternativas.
Veamos el primero.
Tenemos dos velas. Cada una dura una hora hasta consumirse por completo. Sabiendo que se pueden encender por los dos lados y contando con la única ayuda de un mechero. ¿Cómo haremos para que esté una vela exactamente 15 minutos prendida?
El segundo.
En un libro de cuentos se habla de una raza de gigantes muy especial, en la que la altura media de estos gigantes es diez metros más que la mitad de su altura. ¿Cuánto miden?
Y el tercero.
Un hombre entra en un campo de naranjos. los tres guardias que cuidan las naranjas le indican que puede entrar y comer todas las naranjas que quiera, pero para salir debe llevar tantas naranjas que al primer guardia le entregue la mitad de las que traiga, mas la mitad de una, pero sin partir ninguna, al segundo, la mitad de las que le queden, mas la mitad de una, pero sin partir ninguna, y al ultimo, la mitad de las que le queden, mas la mitad de una. Y sin haber partido ninguna no le deben de sobrar naranjas. ¿Cuantas naranjas debe llevar para poder cumplir las condiciones de salida?
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A menudo leemos o utilizamos palabras y expresiones latinas que han permanecido invariables a lo largo de los siglos.
Algunas se usan en círculos profesionales y forman parte de su argot técnico, pero muchas han trascendido al lenguaje cotidiano. También se les llama latinismos o cultismos.
Veamos algunas de uso habitual y su significado:
Ad hominem – contra una persona
Ad libitum – al gusto de cada uno
Casus belli – motivo de conflicto
Ex aequo – por igual
Manu militari – por la fuerza
Sponte sua – por propia iniciativa
Sui generis – a su manera
Vox populi – la voz del pueblo
¿Qué significa vergüenza?
En el DRAE leemos que es un término que proviene del latín verecundia y que significa ‘turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena’.
Así decimos que vergonzoso es ‘que causa vergüenza’ en su primera acepción y ‘que se avergüenza con facilidad’ en su segunda.
Con facilidad, es decir, que sus mejillas se arrebolan con frecuencia y ante situaciones que no avergûenzan a los demás.
Ahora bien ¿y si el hecho avergüenza a todos los presentes por igual? ¿y si el que se avergüenza no lo hace habitualmente?
Solemos calificarlo de vergonzoso, pero el término verecundo. ‘que se avergüenza’, obviamente proveniente también de verecundia, parece más adecuado.
Parece que vengan con el cargo. Con el de madre, quiero decir.
A todos más o menos nos decía lo mismo nuestra madre ¿verdad? Especie de frases hechas que hemos oído má de una vez.
Veamos algunas:
Cerrad bien la puerta y no abráis a nadie.
¿Y qué vas a hacer cuando yo no esté? Porque yo no voy a vivir siempre.
Como vaya os vais a enterar.
¿Tú te crees que la ropa se va sola?
No hagas caso a nadie.
¡Te quieres estar quieto ya!
¿Cómo que ya no quieres más?
¿Y si tus amigos se tiran por la ventana, tú te vas a tirar detrás?
Come y calla.
Como me quite la zapatilla…
Lo que te dejes en el plato lo tendrás para cenar.
A que voy yo y sí que está.
Ponte derecho.
Nos dice el DRAE…
Que proviene del latín spelunca y que tiene como único significado ‘cueva, gruta, concavidad tenebrosa’.
Pues eso.

¿Sabías por qué SER UN PELAGATOS es ser una persona insignificante, sin posición social?
También una persona mediocre sin nivel económico, un hombre pobre y desvalido.
El término es utilizado como insulto al hacer referencia a un sujeto de muy baja condición social, que a su pobreza une villanía.
La frase se explica gracia al término gato, que según consta en el DRAE como segunda acepción es ‘bolso o talego en que se guardaba el dinero’. Y recibía tal nombre por hacerse con la piel de ese animal.
Así, pelar el gato era registrarlo hasta el fondo, tras el robo, en busca de monedas. Y el menesteroso ladrón era el pelagatos.